En una época en donde muchas veces la Justicia esta cuestionada por su efectividad Justicia, o por el manejo interesado políticamente de sus decisiones, o por el cariz moral de sus fallos, sería importante que la sociedad se aclarase a si misma cuales son las bases sobre las cuales existe la Ley y la Justicia.
El sistema legal no puede existir separado de la ley moral. Las leyes son mucho más que simples referencias casuales para la conducta de los ciudadanos. Son expresiones de lo que una sociedad cree que es bueno o malo, correcto o incorrecto. Sin una distinción moral, la ley perdería sentido. Los seres humanos no imponen un castigo a otros seres humanos por trivialidades, penamos todo aquello que amenaza lo que consideramos verdadero, necesario e inviolable.
Así, al ser la ley expresión de valores y creencias y debido a que ésta determina el significado de la justicia, el corazón de la ley tiene que ver con el sentido de lo trascendente, con lo ético-religioso. La fe y los valores últimos de la sociedad son así, expuestos en sus leyes. El espíritu que anima a una época es también reflejado en estás.
En la perspectiva de la tradición espiritual de la democracia, la tradición judeo-cristiana, la ley y el gobierno tienen como misión proporcionar la mayor cantidad de libertad humana con la mínima cantidad de control estatal.
Creemos que los seres humanos estamos dotados de derechos inalienables que nos han sido dados por el Creador y que estamos dotados por Dios de una conciencia original que nos conduce hacia el bien, pero a la vez sabemos que hay en los seres humanos una naturaleza no original, egoísta, que los conduce hacia el mal.
Debido a todo lo anterior las tres funciones básicas de la ley deben ser:
- Declarar y establecer la justicia, protegiendo y defendiendo los derechos de los ciudadanos y estableciendo el castigo para el crimen.
- Determinar la forma o los límites en la sociedad, dentro de los cuales puede existir - en un mundo imperfecto, mezcla del bien y del mal - la libertad. En este sentido, la ley está directamente referida al mantenimiento del orden y la autoridad, sin los cuales resultaría el caos y la anarquía.
- Proveer un punto fijo de referencia respecto al que todas las personas, incluyendo a quienes ejercen el Poder, deben someterse. En este sentido, la ley cuando esta basada en la ley moral, se presenta como una protección contra la tiranía y un constante verificador y testigo contra la imposición de un poder arbitrario y de un relativismo moral.
Como expresamos al comienzo la ley es casi siempre la expresión e imposición de la moralidad. Aunque no sea muchas veces explicito los Gobiernos y los sistemas legales están ineludiblemente ligados a una visión de la vida y de los valores. Por esto las grandes batallas de la historia no se dieron sobre las formas de los gobiernos, los sistemas económicos o de los sistemas legales sino sobre las ideologías. Las decisiones teológicas o ideológicas son tomadas primero, conciente o inconscientemente, antes de que sean elaboradas, votadas e instituidas las leyes.
Por ello, como en otros asuntos fundamentales de la vida como que tipo de Familia queremos, que enseñamos a nuestros hijos en los hogares y en las escuelas y que leyes nos rigen deberían estar basadas en una cosmovisión sobre la vida humana. La sociedad debe necesariamente para avanzar y superar sus desafíos aclarar su mente, que es en lo que cree. Una sociedad sin una base clara de creencias y valores está irremediablemente destinada a la corrupción, la declinación y la injusticia. Las leyes serán simplemente el resultado no de una moral sino de la falta de ella.
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