El apoyo gubernamental estadounidense a la abstinencia sexual previa al matrimonio
Distintas fuerzas intelectuales, políticas y sociales han venido impulsando desde décadas atrás, especialmente en la esfera cultural de Occidente, políticas públicas desvinculadas del universo de valores espirituales, y contrarias tanto a las raíces éticas fundacionales como a claros preceptos constitucionales. Han asumido así la "vanguardia" de impulsar y/o convalidar cambios tanto en la perspectiva de valores como en las relaciones sociales que han afectado seriamente núcleos fundamentales como son la Familia, el Matrimonio, y la Educación.
Lo han hecho en muchos casos partiendo de una visión limitada, que castra al ser humano su dimensión más trascendente, percibiendo la existencia y la sociedad desde una óptica materialista, donde el ser humano es visto simplemente como un "animal" inteligente evolucionado.(*). Por ello algunos problemas sociales y los dilemas morales adyacentes a los mismos son tratados esencialmente como problemas de salud física En un concepto hedonista la disciplina y la autodisciplina, el sometimiento de los instintos físicos a una conciencia ética, son vistos como propuestas represivas y causante de "traumas" psicológicos.
En los últimos años en Uruguay, hemos presenciado intentos, algunos con éxito y otros sin él, de imponer políticas públicas, ya sea mediante legislaciones o actos administrativos del Estado, con ese tipo de orientación equivocada. Podemos poner como ejemplos, una educación sexual parcializada en los centros de enseñanza; promoción del preservativo como única opción frente al embarazo adolescente y el SIDA; promoción del aborto; promoción del genero como construcción cultural (abriendo paso a la homosexualidad); equiparar las "uniones libres" a los matrimonios legalmente constituidos; facilitar la opción del divorcio en una sociedad enferma de "divorcismo"; intentos de legitimizar las mal llamadas "familias de alternativa"; y la resistencia a que dentro de los Centros de Enseñanza se brinde educación ética y moral. Algunas de las nuevas legislaciones propuestas como políticas públicas en marcha, entran también en colisión con la Constitución de la República (ejemplo artículo 40 y 71)
Pero por supuesto que hay otras opciones a esa forma de ver y hacer las cosas. El actual Gobierno de EE.UU. anunció que las instituciones que promueven educación para la abstinencia calificada como educación para el amor y el matrimonio recibirán un total de 135 millones de dólares al año. Esta es la misma cifra que perciben ahora los grupos que, para prevenir embarazos no deseados, fomentan el uso de métodos anticonceptivos. La financiación de estos últimos quedó congelada a partir del momento en que Bush llegó a la Casa Blanca.
Según las últimas cifras disponibles, la cantidad de madres adolescentes estadounidenses que dan a luz sigue cayendo de manera sostenida en los Estados Unidos, tendencia que comenzó a comienzos de los 90. Por cada mil mujeres de entre 15 y 19 años, en el 2000 nacieron 48,7 bebes. Entre las causas de esta baja se ubica el crecimiento de la opción de la abstinencia. Un estudio dado conocer días atrás por la cadena CNN, realizado entre 1.000 mujeres estudiantes en universidades de Estados Unidos, sugiere que la virginidad es más común de lo que muchos podrían suponer, mientras que los tradicionales métodos de "conquista" van desapareciendo. (Véase mi columna del sábado 27 de julio acerca de los cambios de conductas en amplios círculos juveniles)
Los partes noticiosos y algunos comentarios contrarios a la decisión de Bush obvian que ya durante el anterior Gobierno del Presidente Clinton, se aprobó dentro de un Acta del Gobierno Federal una "Guía para la Educación de la Abstinencia". Esta Guía proponía ocho puntos básicos para educar a los niños y adolescentes a decir No a las relaciones sexuales prematuras y fuera del matrimonio. Los ocho puntos de esa "Guía para la Abstinencia" son:
(1)- Tener como propósito exclusivo, enseñar las ventajas sociales, psicológicas y para la salud que se lograrán por abstenerse de la actividad sexual prematura; (2)- Enseñar a abstenerse de la actividad sexual fuera del matrimonio en el estándar esperando y normal para todos los niños en edad escolar; (3)- Enseñar que la abstinencia de la actividad sexual es la única forma segura de evitar los embarazos fuera del matrimonio, las enfermedades de transmisión sexual, y otros problemas de salud asociados a estos;(4)- Enseñar que una relación monógama y de fidelidad mutua en el contexto del matrimonio es la norma aceptada para la actividad sexual humana;(5)- Enseñar que tener hijos fuera del matrimonio tiende a crear consecuencias negativas para el niño, los padres del niño y la sociedad; (6)-Enseñar que la actividad sexual fuera del matrimonio tiende a crear efectos psicológicos y físicos negativos; (7)- Enseñar la importancia de lograr la autosuficiencia antes de involucrarse o entregarse a la actividad sexual; (8)-Enseñar a los jóvenes cómo rechazar las tentaciones sexuales y cómo el uso del alcohol y las drogas aumenta la vulnerabilidad a las tentaciones sexuales.
Lo más importante esta en que la "Guía para la Abstinencia" no apunta a los efectos del problema, como pueden ser el SIDA entre los jóvenes, los embarazos precoces, los abortos en las niñas, sino que por el contrario apunta a sus raíces y allí afirma la vinculación indisoluble entre el sexo y el amor matrimonial como un buen ideal para la vida.
Es hora que los Gobiernos y la sociedad salgan de su laxitud moral y dejen que se impongan puntos de vista y políticas que pueden ser supuestamente "correctas", simplemente por que ocasionan menos compromisos, y tienen menos costos coyunturales. Sin tener en cuenta a su vez, que son a su vez nefastas para los intereses últimos de la nación y la civilización que nunca pueden reducirse a lo meramente físico y material.
Aquí en Uruguay es hora que líderes políticos y religiosos, educadores y padres de familia pudieran estudiar dar pasos similares. Las políticas públicas deberían al respecto escuchar más la voz de la conciencia que de la conveniencia. En ese sentido preguntarnos todos: ¿No es bueno enseñar desde la niñez a tener control sobre uno mismo? ¿No es bueno guardar la expresión del amor más sagrado e intimo para el momento del matrimonio? ¿No es bueno enseñarles que el matrimonio dignifica a la vida y que por esa meta hay que hacer sacrificios? ¿No cree que eso es lo correcto? Si es así no se cruce de brazos dejando que con los dineros públicos se haga lo contrario.
(*) En la programación de divulgación científica de un canal de televisión por cable se puede ver en estos días el tratamiento del tema de la infidelidad y el adulterio defendiéndose la tesis de lo natural de este comportamiento humano basado en que en el reino animal los animales tienen múltiples parejas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario